¿Quiero que siga esta simulación?

Siempre está en mi mente la posibilidad de que todo sea una simulación. Como en una máquina virtual, un emulador o un jueguito, siempre está la posibilidad de que esto no sean más que vigillones de bits -de 1s y 0s- combinados de forma tal que generaron una conciencia que siente, vibra, piensa y garcha tal y como fue programada. Y cada personaje tiene un algoritmo asignado. El verdulero está manejado por Jorge3125(argentino) y el presidente de EE. UU. está manejado por DJTrump4(yanqui). Así 7 mil millones de veces más, y va aumentando a medida que los servidores de la gran simulación van agregando núcleos adicionales en sus procesadores y se le agrega más RAM (todo corre en RAM, nada de memoria virtual).

Asumamos por un segundo que eso es así (y no me lo pueden refutar, no jodan). ¿Quiero que siga esta simulación? ¿Realmente este save state merece ser salvado? A veces pienso que no. Por eso desisto de tener un hijo. Siento que tener un hijo es considerar que el status quo (o tu idea de hacia adonde estamos apuntando) te parece bien.

También entiendo que podría ser que la simulación es la que quiere seguir viva. Por ahí es una conciencia en sí misma. En cualquier caso, veo demasiada desunión y falta de rumbo en la raza humana. El planteo sería: Ahora que hay abundancia de recursos, ¿qué?

El ser humano tiene necesidad de competir. Por eso los deportes no pasan de moda. Pero competir con armas nucleares cambia por completo las reglas de juego. ¿Me juego a que mi hijo no sea una víctima de un ataque nuclear? O con su cuerpo totalmente deformado de nacimiento le voy a tener que decir “Sabía que podía pasarte esto pero igualmente me decidí a que nazcas”.

Todavía no encuentro respuesta a esa pregunta.

La mentira mata

Si algo comprendí con el tiempo es que siempre es mejor seguir el camino de la verdad. Hasta ahora, el camino de la mentira nunca me dejó en un buen lugar. No es que siempre la busque, pero al menos intento volver a ella si me alejé.

¿Cuántas veces vamos a buscar deliciosas mentiras sabiendo que nos van a hacer mal? Miles, millones de veces. Somos cabeza dura. Pero no importa, solo un camino sobrevive. En mi caso la mentira siempre se esfumó.

Si creés que el mundo está yendo a la oscuridad llevá al planeta hacia la verdad, la luz.