Enfrentar lo negativo no es atraer negatividad

Si uno a lo negativo le da entidad y llama o hace referencia a esa entidad más de lo necesario, considero que se atrae negatividad. Cuanto más te enfocás en la negatividad más la atraés. Pero enfrentarse contra la negatividad es otra cosa.

Tiene que ser un enfrentamiento lo más corto posible porque por debilidad o imperfección humana podemos llegar a apegarnos a esa negatividad. Ejemplo: si alguien recibe cariño cuando está enfermo pero no cuando está sano, dicho sujeto puede desarrollar una estrategia de enfermarse “a propósito”.

Enfrentarse a la enfermedad sería llegar a ese momento antes de que surja o apenas comienza. Hacemos lo que hay que hacer (mejor alimentación, más o mejor ejercicio, medicina si corresponde, etc.) y probablmente se vaya. Esto es todo lo contrario a atraer negatividad, aunque nos estemos focalizando en ella.

Y obvio que voy a hablar de economía: basta de boludeces. La plata está o la robaron. Las cuentas cierran o no cierran. No hay puntos intermedios entre esos estados. 0 o 1. Y si no saben llamen a alguien que sepa.

En términos macroeconómicos, sí, estamos condenados. Porque no va a haber salida fácil. O se reduce gasto público, o se imprimen billetes, o se confisca o lo que sea. Pero no me vengan con que en el 2039 (el default que le sigue al que se viene ahora) hace falta vender Chubut porque “no hay dinero para pagar tanta deuda”.

A pesar de que este gobierno aumentó la deuda externa en niveles de TRAICIÓN A LA PATRIA, todavía hay posibilidades de no entrar en niveles de pánico infinito. Pero eso requiere que YA se deje de tomar más deuda en dólares totalmente impagable. No hay Lebacs ni Letes ni LeGarchs que valgan. Se viene una devaluación importante.

Se va a tener que bajar el gasto público. Recordemos que la inmensa cantidad de obras públicas que se están haciendo (relativa a nuestra economía real) se está financiando con deuda. Todo el gobierno de CABA se sustentó con deuda desde que existe el Pro. Muchísimos subsidios siguen en pie y no se cubren con economía real.

Y va a haber recesión. Obviamente. Cuando toda la actividad basada en la toma de deuda se estanque va a haber muchísimo menos consumo y menor consumo genera recesión (quiebres, despidos).

Este es el mejor escenario. El peor es el que tomen deuda, las empresas de calificaciones económicas le suban la nota a Argentina (“Lo de mayo 2018 solo fue un susto”) y se empiece a tomar más deuda. Esto lo que va a lograr es que el problema explote más adelante con muchísima más fuerza.

¿Qué va a ganar? Me encantaría saberlo. Pero mis sentidos arácnidos me dicen que a la dirigencia política le encanta hacer mierda el país por unos dólares. Total, solo hay que llenar una provincia de ácido y las empresas mineras trabajan tranquilas.

Por último, las condiciones las pone el FMI. Argentina no tiene a Trump, tiene a un pelotudo que flashea limones cuando el otro piensa quien se va a morfar la atómica primero. O sea, fue el que creyó que no iba a ganar.

Compren bitcoins.

Se va a 100

Estamos condenados y lejos de querer pegar la vuelta estamos acelerando a fondo.

El gasto público es insostenible y ya no va a haber toma de deuda que lo emparche. Los mercados no son boludos, ya nadie va a querer prestar y la carta del FMI ya se tiró sobre la mesa. Si le sumamos la boludez en la que la gente está inmersa, ya sea por influencia del relato de los medios o voluntad propia, poco se puede evitar más que aguantar fuerte el impacto cuando llegue.

Lamento anunciarte que estamos viendo el comienzo de la debacle económica argentina. Las subidas del dólar serán cada vez más frecuentes y van a generar un efecto espiral del que no vamos a salir sin una implosión de tipo 2001. Cabe destacar que no se va a tratar de una crisis de la misma naturaleza, ya que esta seguramente termine siendo hiperinflacionaria.

En fin, a elecciones de 2019 creo que llegan como sea, aunque tengan que vender Chubut. Total, el patriotismo ya fue. Si nos dan suficiente dinero que establezcan el Reino de la Araucanía y la Patagonia. Estoy seguro que muchos porteños piensan como lo acabo de parodiar pero ni se animan a admitirselo a sí mismos.

G20: la prueba de que tenemos un gobierno desastroso

Más allá del desastre continuo al que el gobierno de Cambiemos nos somete desde que Macri asumió la gobernación de la ciudad de Buenos Aires, este G20 creo que es la demostracioón final de que no hay forma de evitar que este gobierno nos lleve al desastre si prosigue 4 años más. Incluso afirmo que estos 4 años ya fueron suficientes para destrozar el país, pero siempre se puede estar peor.

Desde la reunión entre Donald Trump y Xi Jin Ping que se hizo en un pasillo (archivo) del hotel hasta el acople larguísimo mientras estaba hablando Vladimir Putin y sin obviar a Macron bajando del avión, donde fue recibido por un empleado con chaleco amarillo.

Francamente no puedo entender como es que alguien puede querer seguir apoyando a este gobierno. Incluso frente a cualquier otra alternativa. Creo que es gente que está más enfrascada en un relato que en la realidad. Que alguien me ayude a entender por qué desean que esta realidad continue.

Este G20 es una de las cosas más avergonzantes por la que hayamos pasado.

De acuerdo: no hay aborto para nadie

Pocas cosas dividen a la Argentina como el tema del aborto. Y es que somos un país muy diverso: tenemos sectores en donde el cristianismo está profundamente arraigado y otros sectores donde lo que prima es la última moda ideológica de occidente. Por lo tanto, lo que acá manda no es quien tiene la cadena lógica de ideas más coherente sino cuál es la emoción que más pega.

Eso sí, no me gustó quedar del lado izquierdo en esta polémica. La misma izquierda que se desgarra hablando de las víctimas de los abortos es la izquierda que cometió más genocidios en la historia de la humanidad moderna. Y no veo indicios de que esta sea otra izquierda. Todo lo contrario: como toda ideología colectivista la diversidad de opiniones (en lo que importa) no está garantizada. La menciono porque es la misma izquierda que habla de “dinosaurios” (que votaron en contra) cuando ellos profesan una ideología con más de 100 años que falló en todos lados donde se la aplicó. Desde ya que la culpa siempre es de otro.

Me pregunto si la próxima sale la ley. Me da la impresión que sí, que este es el último manotazo de ahogado conservador. Muchos van a cambiar sus votos solo por este tema.

Igualmente el gran perdedor de esta movida fue Macri. No sé si no se dio cuenta o si nunca le importó, pero con esto que pasó los pro-vida no lo van a querer ver más. Hay olor a traición y viene desde Cambiemos.

En estas elecciones se asoma un nuevo sol (y nos trae inmundicia)

Otra vez a votar. Otra vez la farsa. Otra vez falsas esperanzas. Otra vez este agotador loop de eternas promesas de cambio.

Es como la mente de un adicto. El lunes arranco la dieta. Este es el último atado de cigarrillos. No pasa nada si me tomo otro vinito. El faso no es adictivo.

Veo un gran displacer (en términos psicológicos) en esto de ir a votar. Un goce de algo que no es nada placentero. Un vuelta y vuelta, un Samsara del que la conciencia colectiva no puede salir. Un apego por la mente colmenar. Una entrega a un ser más elevado, sin importar si su elevación es real o fantasía pura. ¡Y es que ahora sí! ¡Este presidente habla inglés! Es OTRA COSA. Ahora sí vamos a ser un país de verdad.

La ignoracia es uno de los grandes males que nos podemos inflingir, y se puede medir tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Los budistas ya lo saben desde hace rato y es una de las razones por las cuales considero que vamos a volver a un 2001 2.0. Espero que no sea tan duro como aquel. Y deseo que no devenga en la venta de tierras para obtener una quita a la deuda externa impagable.

Solo puede haber un cambio real y positivo si se encara un proyecto de país enfrentando todos los problemas reales de la Argentina y todas las soluciones reales posibles. Y eso, desde ya, incluye trascender partidos políticos individuales, aceptar y tener en cuenta los defectos argentinos y no cagar más alto de lo que nos da el culo. Fantasías no. Boludeces no. Los villeros no se van a convertir en ingenieros masivamente de un día para el otro. Material de estudio no es lo que falta.

La única certeza política que tengo es la siguiente: hospitalicen a Carrió.

Si creés que la violencia no tiene entidad concreta sos parte del problema

Cuanto boludito hay dando vueltas, echandole la culpa de los atentados terroristas (y de la violencia en general) a conceptos neutros como “el capitalismo” o “el sistema”. Si sos de esos: NO, PELOTUDO. LA VIOLENCIA TIENE FORMAS CONCRETAS Y ESTÁ COORDINADA POR PODERES INTERNACIONALES.

Veo a una gran cantidad de giles que menosprecian las teorías conspirativas. ¿Y qué mierda querés que hagamos? ¿Que le preguntemos a los grandes poderosos si fomentan el terrorismo? No seas imbécil, por una puta vez en tu vida pensá: no me lo van a decir. No te lo van a decir. Van a tirar la piedra y esconder la mano. Van a poner a un George Soros para que creamos que es él el que está detrás de todo esto (o alguno que otro similar). Los verdaderos responsables de las masacres que estamos viviendo están escondidos.

Bush, Obama, el Mossad, la CIA, los reyes de Arabia Saudita y todos los que están atrás de esto ponen a peones, a súbditos que actúan en nombre de. Nunca van a ir a matar personalmente. Nunca -excepto circunstancias excepcionales- van a matar a alguien directamente. Lo que van a hacer es maquinar a esquizofrénicos para convencerlos de que los Anunaki son los judíos o algo así. Toda esta gente coordinando la Tercera Guerra Mundial no está un paso más adelante que vos o yo: están a miles de kilómetros. No los vamos a alcanzar boludeando con jueguitos, mirando Netflix o escabiando hasta quedar rotos todos los fines de semana.

La violencia terrorista de Europa tiene un nombre concreto: Terrorismo Islámico Radical. O ponganle otro nombre, pero es eso. ¿Y por qué “islámico”? Porque ciertas ramas del Islam son quienes lo apoyan, lo alimentan y lo festejan. El Wahabismo es una de ellas. ¿Y quién está atrás de esto? Hacé la tarea, pajero. ¿Que te creés, que te voy a dar todas las respuestas? Y aparte no las tengo, ojalá todos en este país y en este mundo estudiaran el tema así llegamos entre todos a una verdad más profunda, más investigada, más real.

Claro que hay otros terrorismos, pero este tiene particularidades que hacen necesaria una estrategia concreta y específica para lidiar con él. Y claro que muchos musulmanes son víctimas de este terrorismo. Con más razón, todo el planeta debería estar enfocado en neutralizarlo y acabar con él. Pero el problema es más profundo y la gente está en una nube de pedos, viendo pelotudeces y discutiendo si tal o cual género no sé que mierda.

Siento que merecemos cada una de las secuencias de violencia que nos sucedan, sean terrorismo, robos (de mano blanca y directos), abusos o lo que sea. Cada vez que ignoramos un problema este se vuelve más grande, efecto de bola de nieve. Después, cuando te cagaste en todo y en todos y el problema explota en tu cara te ponés a llorar. Y bueno, que se le va a hacer. Vos decidiste hacerte el boludo cuando tenías que haberte metido.

El infierno está lleno de buenas intenciones. Asegurate que lo que hacés realmente hace bien y no sea simplemente algo para que VOS te sientas bien. No sos bueno por regalar $10.

Querido nieto: te regalo esta pila de deuda externa

No tengo hijos, pero de tenerlos (y asumiendo que ellos tengan hijos), ya sé que para mis nietos va el mismo regalo: otra hermosa pila de deuda externa.

Hoy se anunció un bono a pagar en 100 años con un cupón del 8,25%. México lo paga la mitad. Están prendiendo fuego el país a futuro, todo para obtener miles de millones de dólares rápido y “demostrar gestión” y que oooootra vez el pueblo vuelva a votarlos porque “Ay, que lindo paseo que puso Mauricio” y todo el marketing de mierda que parece que funciona porque lo siguen pagando.

Desde este humilde lugar insto a todo ciudadano de la República Argentina a tomarse un tiempo por semana para investigar lo que es la deuda pública y los estragos que causó en el país. No hace falta ir a los libros: cualquier viejo te lo puede contar de varias maneras, según cual de todas las tomas de deuda elija hablar.

No estoy esperanzado con el futuro de la Argentina, al menos no en el mediano plazo. La masa está en la boludez atómica. Y los seres individuales responden al mismo patrón de “Me voy a Miami a comprar todo más barato allá” (y lo peor es que tienen razón). Cero inversión en el país, todo mantenido con deuda. No se trata de si va a pasar, se trata de cuando va a llegar la crisis. Y las crisis a este país vuelven porque la gente se olvida de lo que son y qué las causa.

El samsara adaptado al argentino

False flag is the new fad

I find it amusing the way people from all over the world have fallen for the globalist/international propaganda for so many decades. It’s like there’s still this fundamental, basic belief in authority figures, as if they had access to better information than us plebs do or as if they live in a higher state of consciousness. The truth is, of course, people in the media and the government are just as animalistic and horny as we the people are.

I suppose it’s rooted in the programming we get as kids, in which respect for the elders is of utmost importance. This programming or belief or indoctrination, if you will, made sense in a community were you could go and punch the leader if you felt he deserved it. Just being able to punch your leader makes him hesitant of abusing the people he has control over. So in a community of population <2000 this “respect the authority” mindset did make a lot of sense.

Fast forward tens of thousands of years in human evolution and you end up with some whore (male or female) on TV telling you how outrageous you need to feel about some supposed tragedy or genocide. Or chemical attack. Especially if it’s been done by a cruel dictator that needs to be taken down and replaced by some other political system, because of course, we westerners know better than you what your country needs.

Needless to say, Bashar al-Assad might have actually carried out that chemical attack. I don’t know for sure. I’m just an irrelevant Latino some 10,000 miles away from the conflict. What I do know is that it reeks of a false flag attack, one out of the many that have been done in modern and post-modern history (and herstory!). Syria is a strategic country form a geopolitical standpoint. Losing Syria to the communists Russians is a big no-no and “we” will do whatever it takes to stop it from happening. I mean, if we don’t keep them in check those cheeky bastards might even begin trading oil in other than dollars or euros, the savages! (Side note, it would be truly surreal if bitcoin or another cryptocurrency became the oil-trading standard).

I’m not in the mood for predictions but since the middle east is running dry after so many decades of conflicts, the industrial-war complex (i.e. deep state) might feel like shifting places. North Korea seems like the next logical choice. China is not willing to risk losing its key partner (the US) just to help a country that’s an anomaly in itself, a country belonging to a long-forgotten cold-war era. Anyway, sorry Kim Jong-un, Juche ideology might not be enough to save you. Although if it happens -even for the wrong reasons- I’d say good riddance.

Querido hijo: te regalo esta pila de deuda externa

Me resulta increíble como tan alegremente estamos dandole lo peor a las generaciones que nos siguen. Nuestro consumo de material inorgánico (que no se recicla), crecimientos gigantescos en la deuda externa, una concentración de poder cada vez más grande… y lo peor: la falta de preparación para la explosión que se avecina.

Durante mucho tiempo creí que era pesimista, que mis pensamientos y sentimientos sobre un apocalipsis que viene eran productos de mi “pesimismo”, de ver con malos ojos el futuro. Con el tiempo me di cuenta que simplemente es mi intución -ese CPU de capacidad inmensa tan difícil de controlar- el que me está dando las alertas. Y es que en el paradigma actual no hay futuro. Sencillamente es insostenible. “¡Entonces que cambie el paradigma y listo!” me diría alguien. Sí, desde ya. Con intención o con la fuerza de la realidad cayéndonos, el paradigma va a cambiar. Pero todo cambio de paradigma viene acompañado de dolor y de resistencia. Y como el cambio de paradigma va a afectar principalmente a los grupos mundiales más poderosos es obvio que no van a aceptarlo pasivamente.

Es prácticamente un hecho que Argentina, junto con otros países de similar “tercermundismo”, va a terminar con una deuda externa que no se va a poder pagar. Y con gobiernos débiles como el de Macri, que regala la tierra y la patria toda sin remordimientos, es muy fácil ver que van a llegar los banqueros internacionales a negociar. Algún culo va a sangrar. Y no va a ser el de la banca usurera internacional.

Es el principio del fin… o un nuevo chamuyo

Hoy me despierto con la noticia de que Donald J. Trump va a ser el nuevo presidente de EE.UU. Y sin importar lo que cada uno piense al respecto, se trata de una nueva etapa en la historia de la humanidad. Si mi intuición no falla, los libros de historia van a empezar el capítulo de esta etapa con esta fecha.

Nadie en su sano juicio está planteando que Trump es bueno. Pero si lo eligieron es por algo, y ese “algo” es el abandono total por parte de los estados-naciones a los ciudadanos. Con una economía que hace décadas que no para de crecer, es difícil de entender que cada vez baje más el valor recompensa / hora-hombre. Habría que analizar a quienes está yendo esa productividad adicional generada por los trabajadores y como es que no se está repartiendo equitativamente, ya ni siquiera con disimulo alguno de los gobernantes, como nuestro querido Macri que nos dice “había mucha gente que era pobre y no lo sabía” (i.e.: los resultados de la productividad adicional no va a ir a vos).

Hace ya más de un siglo que la automatización y la industrialización están sacándonos trabajo. Lejos de lo que en teoría debería ser, cada vez hacen falta más horas-hombre para producir lo mismo que antes. Donald Trump promete luchar contra esto. “We will no longer surrender this country or its people to the false song of globalism”, lo escuché decir.

Difícil que lo logre. Difícil creerle. Hasta ahora nadie luchó contra eso y logró sobrevivir. Y Trump no parece tener cara de poder resistir un buen balazo.