La cuestión del género neutro en el castellano

Problema/defecto/mejora requerida

El castellano no tiene* género neutro (El masculino incluye al neutro/ambiguo/desconocido).

Solución propuesta

Incorporar un nuevo sistema análogo al actual con el género faltante. Ej.: Asignar una nueva vocal dentro del sistema fonológico imperante, de la misma forma en que la A suele definir al género femenino y la O suele definir al género masculino, la E puede pasar a definir al género neutro.

Problema 1: ¿Se debe o no incorporar a las palabras cuyo género es aleatorio? Ej: la policíe para no asociar ciertas características de la institución policial al género femenino.
Problema 2: Si se incorpora para dichas palabras, ¿Se debe utilizar el artículo “le”, se usa otro diferente dependiendo el caso o se mantiene el artículo del género anterior a su neutralización? El último punto implica la existencia de otros planteos adicionales.
Problema 3: ¿Que sucede con géneros adicionales que se deseen incorporar? El límite sería de 5 ya que es la cantidad de vocales que existen en el castellano. Incorporar nuevas vocales trae otro conjunto de incompatibilidades con el paradigma lingüístico actual. Ej: Incorporar la vocal media central -al no existir en ningún dialecto del español- podría producir alófonos dialectales que generarían nuevas ambigüedades en el denominado español neutro.

Apreciaciones personales

Esta cuestión del género neutro no requiere de solución alguna. Si bien soy un descriptivista, en casos de modificaciones forzosas como la mencionada en este post no tengo problemas en ser un prescriptivista tradicional y mandar a las conchas de sus respectivas madres a todos aquellos que busquen forzarme a hablar de cierta manera. Las modificaciones en el uso del idioma tendrían que ser orgánicas y no comandadas por agentes de disrupción.

*No considero que el artículo “lo” (Ej: lo mejor) sea pasible de ser considerado perteneciente al género neutro. Palabras y construcciones de ese estilo son simplemente abstracciones de casos específicos y no pertenecen a un género separado como el que se explica en este post.

En estas elecciones se asoma un nuevo sol (y nos trae inmundicia)

Otra vez a votar. Otra vez la farsa. Otra vez falsas esperanzas. Otra vez este agotador loop de eternas promesas de cambio.

Es como la mente de un adicto. El lunes arranco la dieta. Este es el último atado de cigarrillos. No pasa nada si me tomo otro vinito. El faso no es adictivo.

Veo un gran displacer (en términos psicológicos) en esto de ir a votar. Un goce de algo que no es nada placentero. Un vuelta y vuelta, un Samsara del que la conciencia colectiva no puede salir. Un apego por la mente colmenar. Una entrega a un ser más elevado, sin importar si su elevación es real o fantasía pura. ¡Y es que ahora sí! ¡Este presidente habla inglés! Es OTRA COSA. Ahora sí vamos a ser un país de verdad.

La ignoracia es uno de los grandes males que nos podemos inflingir, y se puede medir tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Los budistas ya lo saben desde hace rato y es una de las razones por las cuales considero que vamos a volver a un 2001 2.0. Espero que no sea tan duro como aquel. Y deseo que no devenga en la venta de tierras para obtener una quita a la deuda externa impagable.

Solo puede haber un cambio real y positivo si se encara un proyecto de país enfrentando todos los problemas reales de la Argentina y todas las soluciones reales posibles. Y eso, desde ya, incluye trascender partidos políticos individuales, aceptar y tener en cuenta los defectos argentinos y no cagar más alto de lo que nos da el culo. Fantasías no. Boludeces no. Los villeros no se van a convertir en ingenieros masivamente de un día para el otro. Material de estudio no es lo que falta.

La única certeza política que tengo es la siguiente: hospitalicen a Carrió.

Si creés que la violencia no tiene entidad concreta sos parte del problema

Cuanto boludito hay dando vueltas, echandole la culpa de los atentados terroristas (y de la violencia en general) a conceptos neutros como “el capitalismo” o “el sistema”. Si sos de esos: NO, PELOTUDO. LA VIOLENCIA TIENE FORMAS CONCRETAS Y ESTÁ COORDINADA POR PODERES INTERNACIONALES.

Veo a una gran cantidad de giles que menosprecian las teorías conspirativas. ¿Y qué mierda querés que hagamos? ¿Que le preguntemos a los grandes poderosos si fomentan el terrorismo? No seas imbécil, por una puta vez en tu vida pensá: no me lo van a decir. No te lo van a decir. Van a tirar la piedra y esconder la mano. Van a poner a un George Soros para que creamos que es él el que está detrás de todo esto (o alguno que otro similar). Los verdaderos responsables de las masacres que estamos viviendo están escondidos.

Bush, Obama, el Mossad, la CIA, los reyes de Arabia Saudita y todos los que están atrás de esto ponen a peones, a súbditos que actúan en nombre de. Nunca van a ir a matar personalmente. Nunca -excepto circunstancias excepcionales- van a matar a alguien directamente. Lo que van a hacer es maquinar a esquizofrénicos para convencerlos de que los Anunaki son los judíos o algo así. Toda esta gente coordinando la Tercera Guerra Mundial no está un paso más adelante que vos o yo: están a miles de kilómetros. No los vamos a alcanzar boludeando con jueguitos, mirando Netflix o escabiando hasta quedar rotos todos los fines de semana.

La violencia terrorista de Europa tiene un nombre concreto: Terrorismo Islámico Radical. O ponganle otro nombre, pero es eso. ¿Y por qué “islámico”? Porque ciertas ramas del Islam son quienes lo apoyan, lo alimentan y lo festejan. El Wahabismo es una de ellas. ¿Y quién está atrás de esto? Hacé la tarea, pajero. ¿Que te creés, que te voy a dar todas las respuestas? Y aparte no las tengo, ojalá todos en este país y en este mundo estudiaran el tema así llegamos entre todos a una verdad más profunda, más investigada, más real.

Claro que hay otros terrorismos, pero este tiene particularidades que hacen necesaria una estrategia concreta y específica para lidiar con él. Y claro que muchos musulmanes son víctimas de este terrorismo. Con más razón, todo el planeta debería estar enfocado en neutralizarlo y acabar con él. Pero el problema es más profundo y la gente está en una nube de pedos, viendo pelotudeces y discutiendo si tal o cual género no sé que mierda.

Siento que merecemos cada una de las secuencias de violencia que nos sucedan, sean terrorismo, robos (de mano blanca y directos), abusos o lo que sea. Cada vez que ignoramos un problema este se vuelve más grande, efecto de bola de nieve. Después, cuando te cagaste en todo y en todos y el problema explota en tu cara te ponés a llorar. Y bueno, que se le va a hacer. Vos decidiste hacerte el boludo cuando tenías que haberte metido.

El infierno está lleno de buenas intenciones. Asegurate que lo que hacés realmente hace bien y no sea simplemente algo para que VOS te sientas bien. No sos bueno por regalar $10.

¿Quiero que siga esta simulación?

Siempre está en mi mente la posibilidad de que todo sea una simulación. Como en una máquina virtual, un emulador o un jueguito, siempre está la posibilidad de que esto no sean más que vigillones de bits -de 1s y 0s- combinados de forma tal que generaron una conciencia que siente, vibra, piensa y garcha tal y como fue programada. Y cada personaje tiene un algoritmo asignado. El verdulero está manejado por Jorge3125(argentino) y el presidente de EE. UU. está manejado por DJTrump4(yanqui). Así 7 mil millones de veces más, y va aumentando a medida que los servidores de la gran simulación van agregando núcleos adicionales en sus procesadores y se le agrega más RAM (todo corre en RAM, nada de memoria virtual).

Asumamos por un segundo que eso es así (y no me lo pueden refutar, no jodan). ¿Quiero que siga esta simulación? ¿Realmente este save state merece ser salvado? A veces pienso que no. Por eso desisto de tener un hijo. Siento que tener un hijo es considerar que el status quo (o tu idea de hacia adonde estamos apuntando) te parece bien.

También entiendo que podría ser que la simulación es la que quiere seguir viva. Por ahí es una conciencia en sí misma. En cualquier caso, veo demasiada desunión y falta de rumbo en la raza humana. El planteo sería: Ahora que hay abundancia de recursos, ¿qué?

El ser humano tiene necesidad de competir. Por eso los deportes no pasan de moda. Pero competir con armas nucleares cambia por completo las reglas de juego. ¿Me juego a que mi hijo no sea una víctima de un ataque nuclear? O con su cuerpo totalmente deformado de nacimiento le voy a tener que decir “Sabía que podía pasarte esto pero igualmente me decidí a que nazcas”.

Todavía no encuentro respuesta a esa pregunta.

Querido nieto: te regalo esta pila de deuda externa

No tengo hijos, pero de tenerlos (y asumiendo que ellos tengan hijos), ya sé que para mis nietos va el mismo regalo: otra hermosa pila de deuda externa.

Hoy se anunció un bono a pagar en 100 años con un cupón del 8,25%. México lo paga la mitad. Están prendiendo fuego el país a futuro, todo para obtener miles de millones de dólares rápido y “demostrar gestión” y que oooootra vez el pueblo vuelva a votarlos porque “Ay, que lindo paseo que puso Mauricio” y todo el marketing de mierda que parece que funciona porque lo siguen pagando.

Desde este humilde lugar insto a todo ciudadano de la República Argentina a tomarse un tiempo por semana para investigar lo que es la deuda pública y los estragos que causó en el país. No hace falta ir a los libros: cualquier viejo te lo puede contar de varias maneras, según cual de todas las tomas de deuda elija hablar.

No estoy esperanzado con el futuro de la Argentina, al menos no en el mediano plazo. La masa está en la boludez atómica. Y los seres individuales responden al mismo patrón de “Me voy a Miami a comprar todo más barato allá” (y lo peor es que tienen razón). Cero inversión en el país, todo mantenido con deuda. No se trata de si va a pasar, se trata de cuando va a llegar la crisis. Y las crisis a este país vuelven porque la gente se olvida de lo que son y qué las causa.

El samsara adaptado al argentino

No sos consciente de como engañan a tu consciente.

Estamos sometidos a una manipulación constante. Por más que creas estar por encima de eso, te manipulan igual. A mi también. Y es que en los últimos 100 años aprendimos tanto sobre cómo trabaja la mente que empezamos a usar ese conocimiento con objetivos meramente capitalistas. Publicidad más efectiva, manipulación de opiniones, cambios en la moral, introducción de malos hábitos, ignorancia como ideología celebrada y tanto más.

Uno de los efectos de los que menos conscientes somos es el de la influencia de una misma noticia repetida una y otra vez. Si hubo 10 casos de violación en un mes, las noticias van a “informar” como mínimo 5 veces a cada caso. De repente la gente piensa que hay una epidemia de violaciones. O siempre estuvo y de repente la gente “se da cuenta”. Sea cual fuese el caso, en ambos se trata de manipulación emocional a gran escala.

Por supuesto que hay mucho más. Grupos que se hacen pasar por ciudadanos comunes y son simplemente un grupo de tareas comandados por el grupo Bilderberg o alguno similar. Organizaciones neo-marxistas que se disfrazan de paladines de los pobres, con el apoyo de idiotas útiles. Comentarios en sitios web de “shills”, gente a la que le pagan para opinar de cierta manera. Compra masiva de likes o upvotes en cualquiera de los sitios de noticias enviadas por lo usuarios. Y muchísimos más que desconozco.

La manipulación es constante y ni dimos el primer paso: admitirlo.

False flag is the new fad

I find it amusing the way people from all over the world have fallen for the globalist/international propaganda for so many decades. It’s like there’s still this fundamental, basic belief in authority figures, as if they had access to better information than us plebs do or as if they live in a higher state of consciousness. The truth is, of course, people in the media and the government are just as animalistic and horny as we the people are.

I suppose it’s rooted in the programming we get as kids, in which respect for the elders is of utmost importance. This programming or belief or indoctrination, if you will, made sense in a community were you could go and punch the leader if you felt he deserved it. Just being able to punch your leader makes him hesitant of abusing the people he has control over. So in a community of population <2000 this “respect the authority” mindset did make a lot of sense.

Fast forward tens of thousands of years in human evolution and you end up with some whore (male or female) on TV telling you how outrageous you need to feel about some supposed tragedy or genocide. Or chemical attack. Especially if it’s been done by a cruel dictator that needs to be taken down and replaced by some other political system, because of course, we westerners know better than you what your country needs.

Needless to say, Bashar al-Assad might have actually carried out that chemical attack. I don’t know for sure. I’m just an irrelevant Latino some 10,000 miles away from the conflict. What I do know is that it reeks of a false flag attack, one out of the many that have been done in modern and post-modern history (and herstory!). Syria is a strategic country form a geopolitical standpoint. Losing Syria to the communists Russians is a big no-no and “we” will do whatever it takes to stop it from happening. I mean, if we don’t keep them in check those cheeky bastards might even begin trading oil in other than dollars or euros, the savages! (Side note, it would be truly surreal if bitcoin or another cryptocurrency became the oil-trading standard).

I’m not in the mood for predictions but since the middle east is running dry after so many decades of conflicts, the industrial-war complex (i.e. deep state) might feel like shifting places. North Korea seems like the next logical choice. China is not willing to risk losing its key partner (the US) just to help a country that’s an anomaly in itself, a country belonging to a long-forgotten cold-war era. Anyway, sorry Kim Jong-un, Juche ideology might not be enough to save you. Although if it happens -even for the wrong reasons- I’d say good riddance.

Querido hijo: te regalo esta pila de deuda externa

Me resulta increíble como tan alegremente estamos dandole lo peor a las generaciones que nos siguen. Nuestro consumo de material inorgánico (que no se recicla), crecimientos gigantescos en la deuda externa, una concentración de poder cada vez más grande… y lo peor: la falta de preparación para la explosión que se avecina.

Durante mucho tiempo creí que era pesimista, que mis pensamientos y sentimientos sobre un apocalipsis que viene eran productos de mi “pesimismo”, de ver con malos ojos el futuro. Con el tiempo me di cuenta que simplemente es mi intución -ese CPU de capacidad inmensa tan difícil de controlar- el que me está dando las alertas. Y es que en el paradigma actual no hay futuro. Sencillamente es insostenible. “¡Entonces que cambie el paradigma y listo!” me diría alguien. Sí, desde ya. Con intención o con la fuerza de la realidad cayéndonos, el paradigma va a cambiar. Pero todo cambio de paradigma viene acompañado de dolor y de resistencia. Y como el cambio de paradigma va a afectar principalmente a los grupos mundiales más poderosos es obvio que no van a aceptarlo pasivamente.

Es prácticamente un hecho que Argentina, junto con otros países de similar “tercermundismo”, va a terminar con una deuda externa que no se va a poder pagar. Y con gobiernos débiles como el de Macri, que regala la tierra y la patria toda sin remordimientos, es muy fácil ver que van a llegar los banqueros internacionales a negociar. Algún culo va a sangrar. Y no va a ser el de la banca usurera internacional.

La mentira mata

Si algo comprendí con el tiempo es que siempre es mejor seguir el camino de la verdad. Hasta ahora, el camino de la mentira nunca me dejó en un buen lugar. No es que siempre la busque, pero al menos intento volver a ella si me alejé.

¿Cuántas veces vamos a buscar deliciosas mentiras sabiendo que nos van a hacer mal? Miles, millones de veces. Somos cabeza dura. Pero no importa, solo un camino sobrevive. En mi caso la mentira siempre se esfumó.

Si creés que el mundo está yendo a la oscuridad llevá al planeta hacia la verdad, la luz.

Es el principio del fin… o un nuevo chamuyo

Hoy me despierto con la noticia de que Donald J. Trump va a ser el nuevo presidente de EE.UU. Y sin importar lo que cada uno piense al respecto, se trata de una nueva etapa en la historia de la humanidad. Si mi intuición no falla, los libros de historia van a empezar el capítulo de esta etapa con esta fecha.

Nadie en su sano juicio está planteando que Trump es bueno. Pero si lo eligieron es por algo, y ese “algo” es el abandono total por parte de los estados-naciones a los ciudadanos. Con una economía que hace décadas que no para de crecer, es difícil de entender que cada vez baje más el valor recompensa / hora-hombre. Habría que analizar a quienes está yendo esa productividad adicional generada por los trabajadores y como es que no se está repartiendo equitativamente, ya ni siquiera con disimulo alguno de los gobernantes, como nuestro querido Macri que nos dice “había mucha gente que era pobre y no lo sabía” (i.e.: los resultados de la productividad adicional no va a ir a vos).

Hace ya más de un siglo que la automatización y la industrialización están sacándonos trabajo. Lejos de lo que en teoría debería ser, cada vez hacen falta más horas-hombre para producir lo mismo que antes. Donald Trump promete luchar contra esto. “We will no longer surrender this country or its people to the false song of globalism”, lo escuché decir.

Difícil que lo logre. Difícil creerle. Hasta ahora nadie luchó contra eso y logró sobrevivir. Y Trump no parece tener cara de poder resistir un buen balazo.